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Artículos de PNL

Sistemas representacionales en PNL: cómo representamos la experiencia con imágenes, sonidos y sensaciones

Mujer representando una experiencia mediante imágenes del mar, sonidos de las olas y sensaciones de la arena.

¿Qué son los sistemas representacionales en PNL?

Los sistemas representacionales en PNL describen las modalidades sensoriales con las que organizamos internamente una experiencia: imágenes, sonidos, palabras internas, sensaciones, olores y gustos. La sigla VAK reúne tres grandes grupos: visual, auditivo y kinestésico.

Tal vez llegaste a este tema después de escuchar «soy visual», «mi pareja es auditiva» o «los kinestésicos aprenden haciendo». Esas expresiones reúnen ideas diferentes: cómo representás algo, qué recursos preferís en una actividad y qué conclusiones sacás sobre tu manera de aprender o comunicarte.

Una pregunta permite orientar la observación: ¿cómo está organizando esta experiencia esta persona, en este momento y contexto?

Podés recordar una conversación por una imagen, por ciertas palabras o por la sensación que aparece al evocarla. También podés combinar esos aspectos o pasar de uno a otro mientras la contás. Cada modalidad describe una parte de esa experiencia.

Este enfoque se ubica dentro de qué estudia la PNL: la estructura de la experiencia subjetiva del ser humano y las formas de intervenir en ella.

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Qué significa VAK y VAKOG

VAK es una forma de ordenar las modalidades que pueden participar en una representación. También vas a encontrar la expresión sistemas de representación en PNL para referirse a este tema.

Sigla Modalidad Ejemplos de representación interna
V Visual Una escena recordada, la imagen de un lugar, un recorrido imaginado.
A Auditiva Una melodía, una voz recordada, palabras que te decís internamente.
K Kinestésica Sensaciones corporales, presión, temperatura, movimiento o el componente sentido de una emoción.

En algunas simplificaciones didácticas de VAK, K también agrupa experiencias olfativas y gustativas. Otras formulaciones las nombran por separado y usan VAKOG: visual, auditivo, kinestésico, olfativo y gustativo.

La diferencia depende del nivel de detalle de la clasificación. Al usar VAKOG, recordar el olor del café se describe como olfativo y evocar su sabor como gustativo. Agruparlos dentro de K es una convención del modelo; olfato y gusto conservan sus diferencias sensoriales.

En este contexto, «kinestésico» tiene un uso amplio. Puede incluir sensaciones de contacto, postura, movimiento y experiencia corporal interna. Una emoción también puede involucrar imágenes y palabras; describir su componente corporal como K permite atender esa parte de lo que está ocurriendo.

Percibir afuera y representar internamente

Los sistemas perceptuales permiten recibir información sensorial. Los sistemas representacionales describen cómo codificamos, recordamos, imaginamos y organizamos internamente una experiencia.

Podés reconocer la diferencia con una playa:

  • Cuando mirás el mar que tenés delante, estás percibiendo visualmente algo presente.
  • Cuando evocás una playa que visitaste, puede aparecer una imagen recordada.
  • Cuando imaginás una playa que nunca visitaste, construís una escena visual.
  • Cuando recordás el sonido de las olas, esa parte del recuerdo tiene una forma auditiva.
  • Cuando evocás el calor de la arena bajo los pies, atendés un componente kinestésico.

Recordar e imaginar describen operaciones diferentes. Ambas pueden involucrar una misma modalidad. Además, lo que recibís por un canal puede dar lugar a representaciones de otro: escuchar la palabra «playa» puede evocar una imagen.

El lugar del diálogo interno

Las palabras que te decís internamente pueden formar parte de la representación auditiva cuando las experimentás como una voz, con cierto tono, ritmo o volumen. En PNL suele hablarse también de diálogo interno o auditivo digital para referirse al lenguaje interno.

Conviene distinguir las palabras y su significado de la forma en que las experimentás. Decir «estoy pensando en las vacaciones» todavía deja abierta la pregunta de si aparecen imágenes, sonidos, sensaciones o alguna combinación. La palabra «pensar» por sí sola aporta poca información sensorial.

Dos maneras de empezar a recordar unas vacaciones

Imaginá que dos personas recuerdan el mismo viaje. Una empieza contando los colores del atardecer y la ubicación de las mesas frente al mar. La otra menciona la música del restaurante y el ruido de las olas.

Esos relatos destacan inicialmente aspectos distintos. Al seguir conversando, la primera puede recordar una canción y la segunda, la imagen de una caminata. Las dos pueden evocar la temperatura del agua.

Si querés explorar tu propio recuerdo, podés preguntarte: «¿Qué aparece primero cuando pienso en ese viaje? ¿Qué otros aspectos puedo recuperar?». La respuesta describe ese recuerdo y ese momento de evocación.

Cómo aparecen los sistemas representacionales en el lenguaje

En PNL se llama predicados sensoriales a palabras o expresiones vinculadas con ver, escuchar, sentir, oler o saborear. Pueden aparecer como verbos, adjetivos o adverbios y aportar indicios sobre cómo alguien está describiendo una experiencia.

Predicados visuales, auditivos y kinestésicos

Base sensorial Ejemplos
Visual «Lo veo claro». «Tengo otra perspectiva». «Todavía está borroso».
Auditiva «Eso me suena bien». «Escuchame esta idea». «Algo me hace ruido».
Kinestésica «No termino de agarrar la idea». «Esto me pesa». «Siento que avanzamos».

Una expresión aislada admite distintas interpretaciones. «Lo veo claro» puede acompañar una imagen interna o ser una manera habitual de decir «lo entiendo». «Esto me pesa» puede describir una sensación corporal, expresar preocupación o cumplir ambas funciones.

Podés prestar atención a la repetición de ciertos predicados, al tema de la conversación y a la descripción que la persona ofrece cuando le preguntás. El tono, las pausas y otros cambios observables ayudan a seguir la interacción; su significado requiere contexto.

Por ejemplo, ante «esto me pesa», una pregunta posible es: «¿Cómo estás experimentando ese peso?». La persona puede describir presión en el pecho o aclarar que se refiere a la cantidad de tareas pendientes. Esa respuesta permite revisar tu primera hipótesis.

¿Existen las personas visuales, auditivas y kinestésicas?

Muchas personas se reconocen en esas expresiones porque identifican preferencias: les resulta cómodo empezar por un esquema, escuchar una explicación o probar una actividad. Esa observación puede ser útil si conserva su contexto.

Conviene distinguir tres niveles:

Nivel Ejemplo Qué permite afirmar
Utilizar una modalidad «Cuando recuerdo esa casa, aparece una imagen de la cocina». Hay un componente visual en ese recuerdo.
Mostrar una preferencia «Para organizar este proyecto prefiero empezar con un esquema». La persona prefiere ese recurso en esa actividad.
Atribuir una identidad fija «Soy visual para todo». Extiende una observación a situaciones que todavía habría que explorar.

Una preferencia puede repetirse y seguir siendo una descripción situada. Quizás elegís un plano para orientarte, una explicación oral para conocer una historia y una demostración para aprender un movimiento.

Cuando alguien dice «soy visual», podés precisar: «¿En qué situaciones lo notás? ¿Qué te ayuda concretamente?». Así recuperás información sobre su experiencia sin discutir la manera en que eligió nombrarla.

Para usar el modelo con cuidado, evitá deducir personalidad, afectuosidad, velocidad de pensamiento o capacidad de aprendizaje a partir de una etiqueta VAK. Un cuestionario de preferencias tampoco permite decidir de antemano cómo va a responder alguien en todas las actividades.

La atención al contexto y a la revisión de nuestras interpretaciones también atraviesa las presuposiciones de la PNL.

Sistemas representacionales y estilos de aprendizaje

La hipótesis educativa de los estilos de aprendizaje propone clasificar estudiantes como visuales, auditivos o kinestésicos y adaptar la enseñanza a ese supuesto estilo para mejorar sus resultados.

La investigación disponible no ofrece respaldo sólido para adoptar ese emparejamiento como regla educativa. Tener una preferencia por escuchar o mirar algo y aprender mejor cuando la enseñanza se ajusta a esa preferencia son afirmaciones distintas.

La revisión de Pashler y colaboradores sobre estilos de aprendizaje destacó la falta de evidencia adecuada para justificar esa práctica. Un estudio posterior de Rogowsky, Calhoun y Tallal, que comparó lectura y escucha, tampoco encontró la ventaja de comprensión esperada al emparejar preferencia y modalidad de enseñanza.

Una revisión con metaanálisis publicada en 2024 encontró un beneficio agregado pequeño, pero resultados poco consistentes y problemas de calidad de los estudios. Sus autoras consideraron esos beneficios insuficientes para justificar una adopción generalizada.

Podemos reconocer que una persona usa distintas modalidades y expresa preferencias. Eso no permite presentar VAK como una teoría científica validada de estilos fijos de aprendizaje.

Una explicación con distintos recursos

Supongamos que enseñás a usar un procedimiento de trabajo. Podés mostrar un esquema de sus etapas, explicar oralmente por qué se realizan en ese orden y proponer una práctica con un caso concreto.

Cada recurso cumple una función: el esquema muestra relaciones, la explicación desarrolla criterios y la práctica permite comprobar qué puede hacer la persona. Elegís esos recursos por el contenido y el objetivo de aprendizaje, considerando también las condiciones de accesibilidad.

Después podés pedir que alguien explique una decisión o resuelva otro caso. Esa respuesta te permite detectar qué necesita aclaración. La propuesta combina recursos visuales, auditivos y experienciales sin distribuir previamente a los participantes en tipos VAK. Hacer una actividad, además, puede involucrar varias modalidades a la vez.

Cómo utilizar esta distinción en una conversación

Los predicados pueden orientarte para formular una hipótesis de trabajo y probar un ajuste. El criterio se completa cuando observás la respuesta y preguntás por aquello que todavía necesitás comprender.

Imaginá esta conversación profesional:

—Todavía no veo cómo se conectan las etapas. Me falta una perspectiva general y el cierre queda bastante borroso.

La persona usó varios predicados visuales para hablar de un proyecto. Podés considerar que una presentación visual le resulte útil en ese momento y proponer:

—Podemos mirar el conjunto en un esquema. ¿Te serviría ver cómo se conecta cada etapa con la siguiente?

Si acepta, mostrás el esquema y comprobás:

—¿Cómo entendés ahora la relación entre estas dos etapas? ¿Qué parte necesita más detalle?

Quizás puede explicar la secuencia y señalar una duda concreta. Quizás responde: «El esquema ya lo entiendo; lo que necesito es saber quién se hace cargo del cierre». Esa aclaración cambia el foco de la conversación.

Podés ordenar la observación en cuatro movimientos:

  1. Registrar: qué palabras y descripciones aparecieron.
  2. Formular una hipótesis: qué ajuste podría ayudar en ese contexto.
  3. Probar: ofrecer el recurso o modificar parte del lenguaje.
  4. Comprobar y ajustar: escuchar la respuesta y verificar la comprensión.

Si el esquema ayuda, obtenés información sobre su utilidad en esa conversación. La mejora también puede deberse al orden o al detalle que agregaste. No alcanza para concluir que descubriste un tipo permanente de persona.

Qué lugar tienen los accesos oculares

Algunas formulaciones históricas de PNL proponen observar movimientos oculares como posibles indicios de actividad interna. Un movimiento aislado carece de un significado universal y no permite leer pensamientos ni determinar si alguien recuerda o inventa lo que cuenta.

Tampoco corresponde usarlo para detectar mentiras. Los estudios de Wiseman y colaboradores sobre movimientos oculares y mentira no respaldaron las predicciones que evaluaron. Para explorar una representación, la descripción de la persona y la comprobación durante la interacción siguen siendo necesarias.

Sistemas representacionales y Rapport

El Rapport en PNL se vincula con crear, mantener y verificar condiciones de confianza, respeto y cooperación. Ajustar alguna variable verbal o sensorial puede formar parte del acompasamiento.

Si durante una conversación aparecen consistentemente ciertos predicados o formas de describir una experiencia, podés probar un lenguaje próximo y observar qué respuesta genera. También puede ser pertinente modificar el ritmo, respetar una pausa o preguntar cómo prefiere la persona revisar un tema.

Usar palabras visuales, auditivas o kinestésicas no garantiza Rapport. La respuesta obtenida permite evaluar el ajuste: si la persona comprende mejor el pedido, puede expresar su desacuerdo o participa con mayor claridad, tenés datos para decidir cómo continuar. Conviene seguir atendiendo al contenido y al propósito compartido de la conversación.

De las modalidades a las Submodalidades

Una modalidad identifica el tipo de representación: visual, auditiva o kinestésica. Las submodalidades describen cualidades dentro de esa modalidad.

Si recordás una imagen de la playa, estás atendiendo una representación visual. Su tamaño, distancia, brillo, ubicación y movimiento son ejemplos de submodalidades visuales.

La misma distinción permite explorar cualidades de un sonido, como su volumen o ubicación, y de una sensación, como su intensidad o localización corporal. Este nivel de descripción permite precisar cómo está organizada una experiencia. Su aplicación requiere un desarrollo propio, que continúa el estudio de los sistemas representacionales.

Cómo se entrenan los sistemas representacionales en un Practitioner en PNL

Leer una clasificación permite reconocer vocabulario y hacer primeras distinciones. Desarrollar competencia requiere practicar cómo observás, qué inferís y cómo contrastás tu interpretación con la otra persona.

En nuestro Practitioner trabajamos con exploración de experiencias, reconocimiento de predicados y prácticas de conversación. Por ejemplo, una persona describe un recuerdo, otra la acompaña con preguntas y una tercera registra las palabras utilizadas y las respuestas obtenidas.

El feedback permite revisar cuestiones concretas: ¿qué escuchaste? ¿Qué supusiste? ¿La pregunta ayudó a precisar la experiencia o sugirió una respuesta? ¿Qué cambió cuando ajustaste tu lenguaje?

También exploramos nuestras propias preferencias y la flexibilidad para utilizar recursos diferentes según la tarea. Podés ampliar este recorrido en qué se aprende en un Practitioner en PNL.

Si querés desarrollar competencia para observar, formular hipótesis, probar ajustes y calibrar respuestas, podés conocer el programa de nuestro Practitioner en PNL y evaluar si esta formación corresponde con tu búsqueda.

Preguntas frecuentes sobre sistemas representacionales en PNL

¿Qué son los sistemas representacionales en PNL?

Son modalidades con las que representamos internamente una experiencia, como imágenes, sonidos y sensaciones. Para explorarlas conviene elegir una situación concreta y preguntar cómo la recordás o imaginás. La respuesta puede incluir varias modalidades y cambiar mientras prestás atención a otros aspectos.

¿Qué significa VAK en PNL y qué agrega VAKOG?

VAK significa visual, auditivo y kinestésico. VAKOG nombra además lo olfativo y lo gustativo. En algunas simplificaciones didácticas, olores y gustos se agrupan dentro de K. Conviene aclarar qué convención se está utilizando.

¿Qué diferencia hay entre visual, auditivo y kinestésico?

Visual se refiere a imágenes; auditivo, a sonidos y palabras experimentadas internamente; kinestésico, a sensaciones corporales. Por ejemplo, al anticipar una presentación podés imaginar la sala, decirte una frase y sentir tensión en los hombros. Las tres modalidades pueden participar en esa experiencia.

¿Una persona puede ser visual, auditiva o kinestésica?

Puede utilizar una modalidad con frecuencia o preferir ciertos recursos en una actividad. Para describirlo con precisión, conviene indicar en qué tarea y contexto ocurre. Esa preferencia no permite atribuirle una identidad sensorial fija ni anticipar cómo aprenderá o se comunicará en cualquier situación.

¿Qué son los predicados en PNL?

En este tema, son palabras o expresiones de base sensorial, como «lo veo claro», «me suena bien» o «esto me pesa». Su repetición puede orientar una hipótesis. Para comprobarla necesitás considerar el contexto y preguntar cómo está experimentando la persona aquello que describe.

¿Los sistemas representacionales son estilos de aprendizaje?

Son conceptos diferentes. Los sistemas representacionales describen formas de organizar experiencia. La clasificación educativa por estilos propone adaptar la enseñanza a un supuesto tipo de estudiante. La evidencia disponible no ofrece respaldo sólido para adoptar ese emparejamiento como regla; una preferencia declarada no demuestra mayor aprendizaje.

¿Qué relación tienen los sistemas representacionales con el Rapport?

Atender a los predicados y a las formas de representar una experiencia puede sugerir ajustes de lenguaje dentro del acompasamiento. Su utilidad se evalúa por la respuesta del interlocutor y la cooperación que se sostiene. Compartir vocabulario sensorial, por sí mismo, no garantiza Rapport.

Mujer representando una experiencia mediante imágenes del mar, sonidos de las olas y sensaciones de la arena.