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Artículos de PNL

Presuposiciones de la PNL: qué son y cómo se aplican en la práctica

Dos personas conversando atravesadas por distintos marcos visuales, como representación de las presuposiciones de la PNL.

Si buscás información sobre las presuposiciones de la PNL, probablemente encuentres frases como “el mapa no es el territorio”, “el significado de la comunicación está en la respuesta que obtenés” o “si algo no funciona, hacé otra cosa”.

También vas a encontrar distintas listas, distintos nombres y algunas afirmaciones presentadas como si fueran verdades que la PNL da por demostradas.

Dentro de la Programación Neurolingüística, una presuposición puede entenderse como un supuesto o marco de trabajo que orienta la manera de observar una situación, formular preguntas y elegir una intervención.

La propuesta consiste en explorar qué ocurre cuando actuamos “como si” ese supuesto resultara útil.

Por ejemplo, ante una conversación que produjo un resultado inesperado, podés concluir que la otra persona entendió mal. También podés tomar como marco la presuposición “el significado de la comunicación está en la respuesta que obtenés” y revisar qué información te aporta esa respuesta sobre tu manera de comunicar.

La situación sigue siendo la misma. Cambia el lugar desde el cual la observás y, con eso, pueden aparecer nuevas preguntas y opciones.

Ese es el sentido práctico de las presuposiciones dentro de la PNL.

¿Qué son las presuposiciones de la PNL?

Las presuposiciones de la PNL son supuestos de trabajo que orientan la observación, la comunicación, el aprendizaje y la intervención.

En búsquedas, libros y materiales formativos también aparecen nombradas como principios de la PNL, premisas, presupuestos o principios básicos.

Su función puede comprenderse a través de una pregunta:

¿Qué cambia en lo que observo, pregunto o hago cuando tomo esta presuposición como marco?

Imaginá a dos personas que participan de la misma reunión y salen con conclusiones opuestas. Una considera que el proyecto fue aprobado. La otra entiende que todavía quedan objeciones importantes.

Si partís del supuesto de que cada persona organiza un mapa diferente de la experiencia, cobra sentido explorar qué escuchó cada una, qué información tomó como relevante y qué significado construyó a partir de ella.

La presuposición orientó la observación y abrió preguntas que antes podían quedar fuera de consideración.

Por qué la PNL utiliza presuposiciones

La PNL estudia la estructura de la experiencia subjetiva del ser humano y las formas de intervenir en ella.

Eso implica observar cómo una persona selecciona información, representa internamente una experiencia, construye significados, utiliza el lenguaje, genera estados y organiza sus respuestas.

Las presuposiciones aportan criterios desde los cuales realizar esa observación.

Pueden orientar, por ejemplo, a:

  • explorar la representación de una persona antes de discutir su conclusión;
  • utilizar una respuesta inesperada como feedback;
  • ampliar opciones cuando una estrategia resulta insuficiente;
  • buscar la función que cumple una conducta;
  • observar la interacción entre experiencia corporal y procesos internos;
  • identificar recursos disponibles y otros que pueden desarrollarse o buscarse.

Su valor aparece cuando el principio se traduce en una decisión concreta.

Decir “el mapa no es el territorio” de memoria agrega poco. Preguntar “¿qué información está tomando esta persona para construir esta conclusión?” convierte esa presuposición en un criterio de observación.

¿Cuántas presuposiciones de la PNL existen?

Las fuentes reúnen cantidades y formulaciones diferentes.

Algunos autores separan ideas que otros presentan juntas. Algunas instituciones agregan formulaciones surgidas del desarrollo posterior de la PNL. También cambian las palabras utilizadas para expresar principios muy cercanos.

Por eso, no existe una lista única y universalmente aceptada de presuposiciones de la PNL.

Para este artículo elegimos ocho.

La selección busca representar algunos de los marcos que mejor permiten comprender el enfoque de la PNL y que, además, pueden trasladarse a comportamientos observables en comunicación, aprendizaje, liderazgo, coaching y situaciones cotidianas.

Estas ocho forman un conjunto de trabajo para este artículo. Otra escuela, asociación o autor puede presentar siete, diez, quince o más, combinar algunas de ellas o utilizar formulaciones diferentes.

Las que vamos a desarrollar son:

  1. El mapa no es el territorio.
  2. Toda experiencia tiene una estructura.
  3. Cuerpo y mente son parte del mismo sistema.
  4. El significado de la comunicación está en la respuesta que obtenés.
  5. Si una estrategia no produce el resultado buscado, ampliá las opciones y ajustá tu conducta.
  6. No existen fracasos, solo resultados.
  7. Toda conducta posee una intención positiva.
  8. Las personas tienen recursos y pueden desarrollar, aprender o buscar los que necesitan.

¿Son verdaderas las presuposiciones de la PNL?

Su función dentro de la PNL es pragmática.

Podés tomar una presuposición provisionalmente como marco y observar qué posibilidades abre. Después podés evaluar qué ocurre en esa situación concreta.

Ese carácter de supuesto resulta importante. Las presuposiciones carecen de estatus de ley científica universal y tampoco funcionan como garantías de resultado, reglas morales o mandamientos que una persona tenga que aceptar.

Tomemos una formulación conocida:

“No existen fracasos, solo resultados.”

Una persona presenta un proyecto, recibe una devolución negativa y no obtiene la aprobación que buscaba. El resultado tiene consecuencias concretas.

La presuposición invita a utilizar también ese resultado como información:

  • ¿Qué funcionó?
  • ¿Qué recibió el otro de mi propuesta?
  • ¿Qué faltó?
  • ¿Qué puedo modificar?
  • ¿Qué conviene conservar?

El marco favorece el aprendizaje. Las consecuencias del resultado siguen formando parte de la situación.

Esta forma de trabajar también permite mirar con más precisión la discusión más amplia acerca de si la PNL funciona y cómo conviene evaluar sus modelos y sus límites.

Las principales presuposiciones de la PNL y qué cambia al aplicarlas

1. El mapa no es el territorio

Cada persona organiza una representación de aquello que vive.

Percibimos una parte de lo que ocurre, seleccionamos información, la relacionamos con experiencias anteriores, utilizamos categorías y lenguaje, y construimos significados.

A esa representación podemos llamarla “mapa”.

Dos personas pueden participar de una misma conversación y construir mapas diferentes de lo ocurrido.

Imaginá que un responsable le dice a alguien de su equipo:

“Necesito que tengas más autonomía con este proyecto.”

Una persona puede escuchar una muestra de confianza. Otra puede interpretar que está recibiendo menos acompañamiento. Otra puede entender que su desempeño anterior fue evaluado negativamente.

Trabajar desde esta presuposición invita a explorar esos mapas antes de dar por compartido el significado.

El territorio también impone condiciones. La existencia de perspectivas diferentes permite examinarlas y contrastarlas con la información disponible.

Qué cambia al tomarla como marco: empezás a explorar cómo la persona construyó su representación antes de asumir que ambos están hablando de exactamente lo mismo.

En la Escuela tenemos un artículo específico dedicado a El mapa no es el territorio, donde esta idea está desarrollada con mayor profundidad.

2. Toda experiencia tiene una estructura

Esta presuposición está directamente vinculada con la definición de PNL que utilizamos en la Escuela.

Si la PNL estudia la estructura de la experiencia subjetiva, una experiencia puede explorarse en términos de sus componentes y de cómo se relacionan entre sí.

Una persona puede decir:

“Cada vez que tengo que presentar una propuesta frente al directorio me pongo inseguro.”

La palabra “inseguro” resume una experiencia bastante más compleja.

Podrían aparecer imágenes anticipadas de equivocarse, un diálogo interno acelerado, determinada postura, cambios respiratorios, recuerdos de otras presentaciones y una atención concentrada en las señales de desaprobación del auditorio.

Explorar esa estructura permite pasar de una etiqueta general a variables más específicas.

La experiencia también ocurre dentro de un contexto. Las condiciones laborales, los vínculos, los recursos disponibles y la situación concreta participan de lo que sucede.

Qué cambia al tomarla como marco: en vez de quedarte solamente con “qué le pasa”, empezás a investigar cómo está organizada esa experiencia y qué componentes participan en ella.

3. Cuerpo y mente son parte del mismo sistema

Nuestra experiencia incluye procesos corporales, sensoriales, emocionales y cognitivos que se influyen mutuamente.

Podés observarlo en una conversación exigente.

Cambian la respiración, la tensión muscular, la postura, el tono de voz, la velocidad del pensamiento y el foco de atención. A su vez, intervenir sobre alguno de esos componentes puede modificar otros aspectos del estado.

Esta presuposición orienta a observar la experiencia como sistema.

Una persona que necesita preparar una presentación puede trabajar sobre lo que piensa acerca de ella y también registrar cómo respira, qué postura adopta, dónde coloca la atención y qué señales reconoce cuando dispone del estado que necesita.

Este criterio aparece también en el trabajo con estados internos y en modelos como los anclajes en PNL, donde la observación de la respuesta forma parte de la comprobación.

Qué cambia al tomarla como marco: ampliás la observación e incorporás señales corporales, estados internos, pensamiento y contexto como partes relacionadas de una misma experiencia.

4. El significado de la comunicación está en la respuesta que obtenés

Todos comunicamos con una intención. La respuesta del interlocutor aporta información sobre el efecto que tuvo esa comunicación.

Imaginá que una líder explica una tarea y recibe una ejecución completamente diferente de la esperada.

Puede revisar qué dijo, qué ejemplos utilizó, qué información dio por conocida, qué entendió la otra persona y qué preguntas hubieran permitido comprobar comprensión.

La respuesta se transforma así en feedback sobre la efectividad de la comunicación.

Este criterio también resulta útil ante resistencia, confusión o falta de respuesta. Una de las primeras variables disponibles para revisar es la propia manera de comunicar: lenguaje, contexto, momento, rapport, precisión y estrategia.

La comunicación ocurre dentro de una interacción. El mapa del receptor, su contexto y sus decisiones también participan del resultado.

Qué cambia al tomarla como marco: utilizás la respuesta que recibís como información para evaluar y ajustar tu comunicación.

5. Si una estrategia no produce el resultado buscado, ampliá las opciones y ajustá tu conducta

La flexibilidad ocupa un lugar importante dentro de la PNL.

Una persona intenta explicar tres veces lo mismo utilizando palabras diferentes, pero conserva exactamente la misma lógica. Un docente repite una explicación que algunos estudiantes siguen sin comprender. Un responsable insiste con el mismo tipo de reunión mientras obtiene siempre la misma respuesta del equipo.

Esta presuposición invita a generar alternativas.

El docente puede mostrar un ejemplo, pedir que alguien explique lo comprendido, cambiar la actividad, utilizar una representación visual o explorar qué conocimiento previo está faltando.

La flexibilidad requiere un resultado suficientemente definido y alguna forma de observar qué produce cada alternativa. Así es posible comparar y aprender.

Qué cambia al tomarla como marco: una estrategia que dejó de ser efectiva se convierte en una señal para buscar otras posibilidades de acción.

6. No existen fracasos, solo resultados

Esta formulación apunta a la relación que establecemos con el resultado de una acción.

Supongamos que una persona prepara una entrevista laboral y finalmente no obtiene el puesto.

El resultado puede generar frustración y además aportar información.

Tal vez respondió con poca precisión determinadas preguntas. Quizás la experiencia solicitada era distinta. Puede descubrir qué quiere preparar mejor para una próxima entrevista o incluso reconocer que aquella posición tenía poco ajuste con su perfil.

El aprendizaje aparece al examinar lo ocurrido.

Un error sigue siendo un error cuando corresponde llamarlo así. Una decisión puede producir consecuencias importantes y exigir reparación o responsabilidad. El resultado también puede aportar feedback para revisar lo que se hizo y decidir el próximo movimiento.

Qué cambia al tomarla como marco: además de evaluar si alcanzaste el objetivo, examinás qué información produjo el intento y cómo puede participar en la siguiente decisión.

7. Toda conducta posee una intención positiva

Esta es una de las presuposiciones que requiere mayor cuidado al interpretarse.

La expresión “intención positiva” apunta a explorar qué función intentaba cumplir una conducta para esa persona dentro de determinado contexto.

Imaginá a alguien que posterga sistemáticamente una conversación difícil.

La postergación puede estar cumpliendo alguna función: evitar un conflicto, proteger una relación, disminuir incertidumbre o alejarse temporalmente de una experiencia que anticipa como desagradable.

Encontrar esa función permite preguntar:

  • ¿Qué necesita conservar o conseguir esta persona?
  • ¿Qué otras conductas podrían cumplir esa función con mejores consecuencias?

La conducta se evalúa también por sus efectos, por el contexto y por los límites correspondientes. Una conducta dañina puede generar consecuencias graves y requerir que se interrumpa, se repare o intervengan profesionales e instituciones competentes.

Explorar la posible función amplía la información disponible para generar alternativas.

Qué cambia al tomarla como marco: además de observar la conducta visible, investigás qué función podía estar intentando cumplir y qué otras opciones podrían satisfacerla.

8. Las personas tienen recursos y pueden desarrollar, aprender o buscar los que necesitan

Una formulación clásica de esta presuposición afirma que “las personas tienen todos los recursos que necesitan”.

Preferimos ampliarla.

Los recursos pueden estar disponibles dentro de la propia experiencia y también pueden necesitar aprendizaje, entrenamiento, ayuda profesional, información, vínculos, condiciones materiales o apoyo de otras personas.

Imaginá a alguien que necesita conducir por primera vez una conversación de feedback difícil.

Puede recuperar experiencias anteriores donde logró sostener conversaciones exigentes. También puede preparar la reunión, pedir orientación, practicar previamente, estudiar un modelo de feedback o solicitar acompañamiento.

Todo eso forma parte de los recursos disponibles o accesibles.

Esta formulación evita convertir la autonomía en autosuficiencia.

Qué cambia al tomarla como marco: antes de concluir que alguien “no puede”, explorás qué recursos ya tiene, cuáles necesita desarrollar y cuáles puede obtener a través del contexto o de otras personas.

Cómo se utilizan las presuposiciones en situaciones concretas

Las presuposiciones adquieren sentido cuando modifican alguna decisión.

Veamos algunos ejemplos.

Situación Presuposición que puede orientar Qué cambia
Dos personas discuten porque recuerdan de manera diferente una reunión El mapa no es el territorio Explorar qué percibió y cómo interpretó cada una
Una explicación genera confusión El significado de la comunicación está en la respuesta que obtenés Utilizar la respuesta como feedback y ajustar la comunicación
Una estrategia se repite sin producir el resultado buscado Ampliar opciones Diseñar y probar alternativas observables
Un proyecto termina con un resultado desfavorable No existen fracasos, solo resultados Extraer información para la próxima decisión
Una conducta persiste aunque genere dificultades Toda conducta posee una intención positiva Explorar qué función cumple y buscar otras conductas posibles
Una persona dice “no tengo lo necesario para hacerlo” Los recursos pueden desarrollarse o buscarse Identificar recursos actuales, faltantes y formas de acceder a ellos
Un estado cambia durante una conversación Cuerpo y mente forman parte del mismo sistema Observar señales corporales, atención, lenguaje y experiencia interna

En liderazgo, coaching, docencia o consultoría, este criterio también ayuda a reducir interpretaciones apresuradas.

Una persona que acompaña a otra puede preguntarse:

  • ¿Qué estoy observando?
  • ¿Qué parte estoy interpretando?
  • ¿Qué respuesta estoy obteniendo?
  • ¿Qué otra opción podría probar?
  • ¿Qué información aporta este resultado?
  • ¿Qué recursos están disponibles?

Las presuposiciones empiezan entonces a funcionar como criterios de trabajo.

Presuposiciones que necesitan especial cuidado al interpretarse

Una frase breve facilita el recuerdo y también puede perder precisión cuando se aplica de manera literal.

Algunas presuposiciones merecen un cuidado particular.

“Toda conducta posee una intención positiva.”
La exploración se dirige hacia la función posible de la conducta. La evaluación de sus consecuencias y la responsabilidad por los actos siguen presentes.

“Las personas tienen todos los recursos que necesitan.”
Los recursos pueden desarrollarse, aprenderse o buscarse. El contexto, el apoyo profesional, las condiciones materiales y otras personas pueden ser indispensables.

“El significado de la comunicación está en la respuesta que obtenés.”
La respuesta aporta feedback sobre la efectividad de la comunicación. La interacción incluye también al receptor, su historia, su contexto y sus decisiones.

“No existen fracasos, solo resultados.”
El aprendizaje puede construirse a partir de los resultados. Los errores, responsabilidades y consecuencias concretas se evalúan también.

La utilidad de una presuposición depende de la precisión con la que se la aplique al contexto.

Convertirla en una explicación automática de cualquier situación elimina buena parte de la observación que justamente debería promover.

Presuposiciones de la PNL y presuposiciones lingüísticas

La palabra “presuposición” aparece con otro significado dentro de la literatura de PNL.

Hasta acá hablamos de presuposiciones de la PNL como marcos o principios generales de trabajo.

En el estudio del lenguaje también se habla de presuposiciones lingüísticas: información que una frase da por supuesta para poder ser comprendida de determinada manera.

Por ejemplo:

“¿Cuándo vas a volver a estudiar?”

La pregunta presupone que la persona estudiaba anteriormente y que actualmente dejó de hacerlo.

Ese tipo de estructura forma parte del estudio del lenguaje y aparece en desarrollos relacionados con el Metamodelo y el Modelo Milton.

Son dos usos diferentes de la misma palabra y conviene mantenerlos diferenciados.

El artículo que estás leyendo trabaja principalmente con el primer significado. El cluster técnico de la Escuela desarrollará específicamente el segundo dentro del artículo dedicado al Metamodelo del Lenguaje.

Cómo se aprenden las presuposiciones dentro de una formación en PNL

Aprender una lista de frases permite reconocer el vocabulario.

El entrenamiento continúa cuando empezás a utilizarlas como criterios para observar y decidir.

Si trabajás con “el significado de la comunicación está en la respuesta que obtenés”, necesitás percibir la respuesta.

Si trabajás con flexibilidad, necesitás reconocer cuándo una estrategia dejó de producir el resultado esperado y generar alternativas.

Si utilizás “el mapa no es el territorio”, necesitás aprender a diferenciar observación de interpretación y a explorar el mapa de la otra persona.

Si trabajás con intención positiva, necesitás explorar funciones y generar opciones respetando los límites de la situación.

Ahí entran la demostración, la práctica, la observación y el feedback.

Las presuposiciones forman parte de los marcos desde los cuales se entrenan distintos modelos durante el Practitioner. Podés ampliar este recorrido en el artículo Qué se aprende en un Practitioner en PNL, donde explicamos cómo se pasa de comprender conceptos a desarrollar competencias.

Preguntas frecuentes sobre las presuposiciones de la PNL

¿Qué son las presuposiciones de la PNL?

Son supuestos o marcos de trabajo utilizados dentro de la PNL para orientar la observación, la comunicación y la intervención. Su utilidad se explora observando qué cambia cuando una persona actúa “como si” determinada presuposición fuera válida en una situación concreta.

¿Cuántas presuposiciones de la PNL existen?

No existe una cantidad universalmente aceptada. Autores, instituciones y escuelas presentan conjuntos y formulaciones diferentes. En este artículo seleccionamos ocho porque permiten explicar algunos de los marcos centrales con suficiente profundidad.

¿Cuáles son las principales presuposiciones de la PNL?

Entre las más difundidas aparecen “el mapa no es el territorio”, “el significado de la comunicación está en la respuesta que obtenés”, “cuerpo y mente son parte del mismo sistema”, “no existen fracasos, solo resultados” y principios relacionados con flexibilidad, recursos e intención positiva.

¿Las presuposiciones de la PNL son verdades?

Funcionan como supuestos pragmáticos. Podés utilizarlas como marcos y observar qué permiten percibir, preguntar o hacer. Su condición de presuposición no les otorga carácter de ley científica ni de afirmación universal.

¿Para qué sirven las presuposiciones en PNL?

Sirven para orientar la atención y las decisiones. Pueden ayudar a explorar mapas diferentes, utilizar resultados como feedback, ampliar opciones, revisar la efectividad de una comunicación o buscar recursos disponibles y desarrollables.

¿Qué diferencia hay entre una presuposición de la PNL y una presuposición lingüística?

Las primeras son principios generales de trabajo. Las presuposiciones lingüísticas son información implícita que una estructura de lenguaje da por supuesta. Estas últimas se estudian especialmente en modelos lingüísticos como el Metamodelo y el Modelo Milton.

Si querés llevar estos criterios a la práctica

Las presuposiciones pueden comprenderse leyendo y analizándolas. El desarrollo de competencia incorpora además observación, práctica, aplicación y feedback.

En el Practitioner en PNL, estos principios forman parte de los marcos desde los que trabajamos percepción, comunicación, estados internos, lenguaje, objetivos y procesos de cambio.

Si querés explorar estas ideas mediante ejemplos y ejercicios y aprender a utilizarlas como criterio dentro de situaciones concretas, podés conocer el programa del Practitioner en PNL.