Marco previo a la Técnica:
  • Esta práctica te va a ser de utilidad para entrenar la transformación de una emoción disfuncional.
  • Es un entrenamiento que luego de repetirlo varias veces, vas a estar incorporando una nueva forma de realizar un cambio de estado veloz.
  • Según el modelo de La Mente Holográfica, decimos que «las manos son el mouse de la mente», con lo cuál te recomendamos utilizar tus manos para acompañar la ejecución de esta técnica.
  • Creemos que la imaginación siempre responde al imaginador, es decir, vos siempre tenes el control de tu imaginación y ella hará lo que vos le digas que haga; como cuando a corta edad jugabas a estar en algún lugar o ser algún personaje y tu mente nunca dudaba que lo fueras, solo ejecutabas los actos para estar allí o ser ese personaje.
Elementos necesarios:
  • Un espacio donde puedas estar presente durante el ejercicio, en lo posible en silencio y sin interrupciones durante el tiempo que te lleve hacer el ejercicio.
Requisitos previos
  • Encontrá una situación recurrente en la que te gustaría estar transformando esa emoción que no sea funcional a la situación/lugar en la que estás.

Pasos de la técnica

  • Una vez que hayas encontrado la situación, ubicá un lugar en tu cuerpo donde sientas físicamente esa emoción.
  • Llevá tus manos hacia ese lugar del cuerpo
  • Imaginate tomar esa sensación corporal entre tus manos y sacarla de tu cuerpo, llevala frente a vos
  • Observá como esa sensación se representa como una metáfora (un objeto, una animal, una planta, un color)
  • Poné la mirada a eso que tenes entre tus manos
  • Elevá tus manos subiendo eso por encima de tu cabeza y seguilo con la mirada
  • Cuando tus manos hayan llegado a una altura donde eso, para seguirse elevando necesita despegar de tus manos, dejalo que se despegue y continuá mirando como sube.
  • Seguilo con tu mirada mientras se eleva y sube tan alto que desde esa altura se puede observar toda completo el lugar en el que estás.
  • Permitile que siga subiendo, hasta llegar a una altura en la que se pueda observar la ciudad completa, el país completo, el continente entero incluso que yendo más allá de la atmósfera puede ver el planeta tierra completo.
  • Se sigue elevando tanto que llega hasta el sol y ahí con la fuerza transformadora del fuego comienza su primera transformación, quizás un cambio imperceptible.
  • Seguí mirando como se sigue elevando y llega hasta un segundo sol de otro sistema solar produciendo alguna otra transformación.
  • Mientras se eleva hacia otros soles, observa como a través del paso por cada uno se van produciendo transformaciones cada vez más perceptibles para vos, hasta que al llegar al tránsito por alguno de esos soles, me pregunto ¿qué número de sol será?, las transformaciones acumuladas hacen que eso se convierta en algo que te sorprende, quizás en algo que te agrada e incluso en algo que para vos tiene algún significado que te hace sentido en este momento.
  • Justo ese es el momento en el que eso comienza a volver a vos, pasando por cada uno de los soles y en su pasaje intensificando y definiendo cada vez más esa nueva metáfora.
  • Luego de pasar por el sol de nuestro sistema solar, se va a acercando a vos, traspasando la atmósfera, llegando a nuestro planeta y vas viendo como llega al continente donde estás, mientras se acerca a tu país y a tu provincia y a tu ciudad tanto se va acercando que llega hasta el lugar en el que estás, y desciende hasta una distancia en que podes tomarlo con tus manos.
  • Acompañas el descenso con tus manos hasta tenerlo delate tuyo.
  • Permitite contemplarlo durante unos instantes y luego de contemplarlo, llevalo con tus manos nuevamente hacia tu cuerpo, permitiendo que se integre y se expanda por todo tu ser, ofreciéndote estar en este nuevo estado ahora más funcional para este momento y los próximos que tenes que estar transitando.